Calle de San Francisco Qué larga y serena, Tiene cuatro farolas Y bien merecía y bien merecía Los cañones, Los cañones de la artillería, Y enfrente un castillo Donde hombres, Donde hombres, mujeres y niños Debían de estar. ¡Calla lengua, calla lengua Y no hables más! Muchas con el achaque De tomar el fresco Se asoman a la ventana Y con gran contento. Su madre las llama: - Mariquilla, Mariquilla Cierra la ventana. - Ya voy mamá, Que estoy viendo, que estoy viendo La gente pasar. Y era porque estaba Con el novio, con el novio Pelando la pava. Estando yo en mi puerta Y con otras dos Pasó un marinerito Y me preguntó Dónde está la plaza. Yo le dije, yo le dije Con mucha cachaza: - Vuelva usté la esquina, Calle de Gomeles, Casa de las Aguas, Derechito, derechito Sale usté a la plaza Donde venden pan Y también molletes. Cuidaíto, cuidaíto Con aquella gente Que roban pañuelos Y la bolsa y la bolsa Que lleva el dinero. Calle arribita, arribita Hay una luz en la peña Donde se ven venir Los novios y novias De pelar la pava. Esa luz, esa luz Que les daba en la cara Ay qué luz más bella ¡viva, viva, viva, viva La luz de la peña!